La indiferencia es el mayor castigo para aquel que no te valoró

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Regalemos ausencia al que no valoró nuestra presencia, pues, si tan insignificante fue nuestro cariño para esas personas, quizá, nuestras espaldas sean lo único que de verdad quieran ver. Es curioso como cuando tomas esa decisión, la mayoría de las personas que te ignoraron comienzan a ver el verdadero valor que tenías… ¿Sabes por qué?

No se trata de un asunto de idiotez, de hecho, tiene una explicación lógica y comprobada. Cuando una persona no se valora lo suficiente, es más propenso a suplicar el cariño ajeno. Esta muestra de debilidad sobre los sentimientos propios, no es nada atractivo para los demás.

Existe cierta sensualidad y belleza en esas personas que están llenas de seguridad y saben muy bien cuanto valen. Este tipo de personas suele reflejar una buena cantidad de carisma que atrapa y embellece todo a su alrededor.

Uno no quiere a alguien inseguro en su vida, que sea dependiente del cariño ajeno. Las personas que realmente tienen éxito en las relaciones de pareja, son aquellas que están consientes de que valen tanto, estando juntas como estando separadas.


No es un asunto de que una persona le guste tener a otras detrás de él o ella y que por eso deja a los suplicantes de rodilla hasta que ellos se cansan y se van… No, se trata en realidad de que todos buscamos, aunque no nos percatemos, a alguien que tenga el dominio total de sus emociones y pueda intentar llegar a nosotros sin humillarse, porque ese es el mayor reflejo de una persona que se ama a sí misma.